de Sabrina Barrego
La voz que resuena en estos poemas busca introducirnos en el paisaje a través del lenguaje. Así nos hace partícipes de una plegaria urgente, justo antes del desastre. Una plegaria que es a la vez colectiva y singular. Como dice uno de los primeros poemas del libro: El paisaje es una capilla/ donde reunirse/ con Dios en soledad.
Gustavo Gottfried