Poemas de Emily Dickinson
en versiones de: Daniela Camozzi e Isadora Paolucci
Deseo, ensueño, escucha, son buenos materiales para armar una plataforma verde y fresca que reciba a Emily en nuestro idioma.
Su voz nos pregunta por la existencia del mundo, ¿será todo, al fin, un sueño? Creemos que ya sabía la respuesta: no hay mundo sin ensueño y viceversa.
El destello de miel hace la colmena, las palabras cobran vida al pronunciarse, el día empieza al abrir todas las puertas. Y, si las abejas se alejan en su revoloteo, pues las soñamos. Bien despiertas. La pradera –el poema– llega.
Las traductoras
Esta obra ha sido preseleccionada para el Premio de traducción Paula de Roma 2025